Clientes que repiten y se quedan un rato
Las cafeterías y heladerías viven de la clientela habitual: el que desayuna cada día antes del trabajo, las madres que se sientan después de dejar a los niños en el colegio, los estudiantes que repasan apuntes con un café o las familias que salen a por un helado cuando cae el sol. Todos comparten algo: pasan entre veinte minutos y una hora sentados, y en ese tiempo el teléfono no para.
Es habitual que alguien pregunte en la barra si hay un enchufe libre o si le pueden cargar el móvil un momento. Responder que sí implica buscar un cargador, prestar el propio o dejar el teléfono de un desconocido detrás del mostrador. Responder que no deja una sensación de servicio a medias.
La solución que no ocupa sitio en la barra
Una estación Astibolt se coloca en un rincón visible y funciona sola. El cliente escanea el QR, paga desde el propio móvil y retira una batería portátil que se lleva a su mesa o a la terraza. No necesita instalar ninguna aplicación ni registrarse. Cuando termina su café, la devuelve al salir.
Para el local supone una ventaja clara frente a los enchufes en pared: el cliente no tiene que elegir mesa en función de dónde hay una toma de corriente, y no hay cables cruzando el suelo con el riesgo de tropiezos. En terrazas, donde normalmente no hay enchufes, es directamente la única forma práctica de ofrecer carga.
Por qué funciona tan bien en este tipo de negocio
- Rotación alta: muchos clientes al día significan muchas oportunidades de que alguien la necesite.
- Gente que trabaja o estudia: quien abre el portátil o tira del móvil para trabajar valora mucho poder cargar sin depender de la pared.
- Terrazas de verano: en las noches de calor andaluz las heladerías se llenan hasta tarde, y el móvil sufre con la temperatura y las horas de uso.
- Planes que siguen después: el café o el helado suele ser una parada antes de otro plan, y nadie quiere llegar con la batería agotada.
Lo que supone para el negocio
Astibolt instala la estación gratis y se encarga de su mantenimiento y de reponer las baterías. El local no tiene que cobrar, prestar ni vigilar nada: la estación gestiona el pago y la devolución por sí misma. Si te interesa saber qué tareas implica realmente tenerla, lo contamos en qué mantenimiento necesita una estación Astibolt. Spoiler: prácticamente ninguna.
Además, un cliente que puede cargar el móvil tiende a quedarse un poco más, y a veces eso se traduce en un segundo café o en una tostada que no tenía pensado pedir.
Condiciones sencillas para el cliente
El alquiler cuesta 2,50 € cada media hora, con un cargo máximo de 9 €. Se bloquea un depósito de 8 € al empezar y se devuelve la diferencia al entregar la batería. Para la mayoría de los clientes de una cafetería, que se quedan media hora o poco más, el coste es bajo y el beneficio inmediato. Lo tienes todo explicado en Cómo funciona.
Si tienes una cafetería en la zona de Écija
Estamos empezando en Écija y buscamos locales que quieran ser de los primeros en ofrecer este servicio, tanto en la ciudad como en otros pueblos de la provincia de Sevilla. Puedes consultar en el mapa cómo va el despliegue y escribirnos desde la página para negocios si quieres una estación en tu cafetería o heladería.