Lo que NO tiene que hacer el negocio
- No tiene que reponer baterías cuando se agotan las disponibles en la estación.
- No tiene que revisar el estado de las power bank ni comprobar que cargan bien.
- No tiene que resolver incidencias de pago, devoluciones o reclamaciones de los clientes.
- No tiene que asignar a nadie del equipo para encargarse de la máquina.
Todo esto lo gestiona Astibolt directamente, como parte del servicio, sin coste adicional para el local, tal y como se explica en Para negocios.
Qué hace falta por parte del negocio
En la práctica, lo único que se le pide al local es un espacio fijo y visible para la máquina, normalmente cerca de la barra, la entrada o la zona de espera, y una toma de corriente cercana para la estación. Nada de obras, nada de instalación eléctrica especial: es una máquina compacta que se coloca y empieza a funcionar.
Cómo se repone la red
Cuando una estación se queda sin baterías disponibles o una power bank tarda en volver, es Astibolt quien hace el seguimiento y organiza la reposición, sin que el negocio tenga que avisar ni gestionar nada por su cuenta. Si una batería no se devuelve en 48 horas, se aplica un cargo de reposición al cliente que la retiró, no al local.
¿Y si algo falla?
Si un cliente tiene un problema con el cobro, con la devolución o con el funcionamiento de una batería, lo resuelve directamente con Astibolt a través del contacto que aparece en la propia máquina o escribiendo a Astibolt.info@gmail.com. El negocio no actúa de intermediario ni tiene que dar explicaciones sobre un servicio que no gestiona directamente.
Un servicio pensado para no dar trabajo
La idea detrás de Astibolt es que un negocio pueda ofrecer un extra valorado por sus clientes sin que eso se traduzca en tareas nuevas para el equipo. Es la misma lógica que hace que, una vez instalada, la estación deje de necesitar atención activa por parte del local, como comentan otros negocios que ya la tienen en marcha en la comarca de Écija.