El móvil se ha convertido en parte de la compra
Hace unos años bastaba con llevar la cartera. Hoy muchos clientes pagan con el teléfono, consultan la lista de la compra en una nota, enseñan la tarjeta de fidelización desde una app o llaman a casa para preguntar si falta leche. Cuando la batería se acaba en mitad del pasillo, la compra se complica: hay quien la deja a medias y hay quien se marcha sin pasar por caja.
En un pueblo o en un barrio de Écija, además, el supermercado o la tienda de alimentación es un punto de paso diario. La gente entra varias veces por semana, conoce al dependiente y confía en el sitio. Es justo el tipo de lugar donde tiene sentido encontrar una batería de alquiler.
Qué tipo de comercio encaja mejor
No hace falta ser una gran superficie. Estos son los perfiles donde una estación suele tener más uso:
- Supermercados de barrio y autoservicios con horario amplio.
- Tiendas de conveniencia y ultramarinos abiertos hasta tarde o en festivos.
- Estancos, quioscos y tiendas de telefonía, donde el cliente ya asocia el local con el móvil.
- Farmacias y parafarmacias con mucho paso de público.
- Tiendas de ropa o calzado donde el cliente pasa un rato probándose cosas.
Un servicio que no le quita tiempo al dependiente
Uno de los miedos habituales del comerciante es que cualquier servicio nuevo le obligue a atender, cobrar o explicar. Con Astibolt no ocurre. El cliente paga directamente en la estación con tarjeta, Apple Pay o Google Pay, saca la batería y se la lleva. No hay que abrir la caja registradora ni guardar cables detrás del mostrador. Si la batería no se devuelve, la gestión la hace el sistema, no la tienda.
La estación ocupa muy poco: se coloca en una pared o sobre un mostrador cerca de la entrada o de la zona de cobro. Nosotros la instalamos, la mantenemos y reponemos las baterías. Tienes todos los detalles en la página para negocios.
Lo que gana la tienda
El beneficio más claro es de imagen: el cliente recuerda el sitio donde le sacaron de un apuro. Pero hay más:
- Visitas extra. Quien alquila una batería vuelve a devolverla, y a menudo aprovecha para comprar algo.
- Menos compras abandonadas. Un cliente con el móvil cargado puede pagar con él y consultar lo que necesita.
- Diferenciación. Frente a la tienda de la esquina de enfrente, eres la que ofrece algo útil sin coste.
- Cero inversión. La estación no cuesta nada al local. Si quieres saber cómo funciona el reparto, lo explicamos en cómo gana dinero un negocio con Astibolt.
Y para el cliente, cuánto cuesta
El alquiler son 2,50 € cada 30 minutos, con un depósito inicial de 8 € que se ajusta al devolver la batería y un cargo máximo de 9 € por alquiler. Las baterías llevan cable Lightning, USB-C y micro-USB integrados, así que sirven para prácticamente cualquier móvil. Y se puede devolver en cualquier estación de la red, no solo en la tienda donde se alquiló.
Una red que empieza en Écija
Astibolt nace en Écija y está creciendo poco a poco por la zona. Puedes ver las estaciones que ya están funcionando en el mapa. Si tienes un supermercado, una tienda o un comercio con buen paso de clientes en Écija o en la comarca y quieres ser de los primeros en tener una, cuéntanoslo: estudiamos cada local y te respondemos en menos de 48 horas.
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