El móvil también va al tajo
En la campaña de la aceituna el teléfono es mucho más que un entretenimiento. Con él se avisa a la cuadrilla de a qué finca se va, se coordina el remolque, se comparte la ubicación de un olivar al que no se llega por carretera, se llama al encargado o a la cooperativa y se manda a casa el aviso de que se vuelve tarde. Y todo ello lejos de cualquier enchufe durante ocho o diez horas.
A eso se suma que en el campo la cobertura es irregular, y un móvil buscando señal gasta batería a toda velocidad. No es raro llegar a media tarde con el teléfono en las últimas.
Consejos para que la batería aguante la jornada
- Sal de casa al 100 % y lleva el cargador del coche, si tienes, para los trayectos entre fincas.
- Activa el modo ahorro desde el principio, no cuando ya vas por el 20 %.
- En zonas sin cobertura, modo avión durante los ratos en que no esperes llamadas: buscar señal es lo que más consume.
- Protégelo del frío de la mañana en un bolsillo interior; las bajas temperaturas hacen que la batería parezca vaciarse antes.
- Guarda los teléfonos clave apuntados en papel en la mochila o en la guantera, por si acaso.
Cuando el teléfono se apaga en el olivar
Quedarse sin móvil en mitad del campo es algo más que una molestia. Si hay un accidente con una vareadora, un corte o un tractor atascado en un carril embarrado, la llamada tiene que poder hacerse. Por eso conviene que en cada cuadrilla haya al menos un teléfono reservado, con buena carga y sin usar para nada más que lo imprescindible. Es un hábito sencillo que muchos encargados ya aplican y que da tranquilidad a todos.
El bar del pueblo, punto de encuentro
En muchos pueblos de la campiña el día empieza y termina en el bar: el café antes de salir hacia el olivar y la cerveza al volver. Es justo ahí donde una estación de power bank tiene sentido: quien llega por la mañana con poca batería puede llevarse una al campo, y quien vuelve con el móvil apagado puede recuperarlo mientras se toma algo. Lo mismo vale para las ventas de carretera y las gasolineras que frecuentan las cuadrillas.
Si tienes un bar o una venta en la comarca
Astibolt instala la estación gratis, sin obra y sin permanencia. Solo necesita un enchufe y un sitio visible. El cliente alquila desde su móvil escaneando un QR y paga con tarjeta, Apple Pay o Google Pay: 2,50 € cada media hora, con un máximo de 9 € por alquiler. Tu personal no cobra ni gestiona nada; nosotros nos ocupamos de las baterías y del mantenimiento. Lo tienes explicado en Para negocios.
Dónde estamos ahora
Para ser claros: hoy por hoy la red de Astibolt está en Écija, y las localidades de alrededor como La Luisiana, Fuentes de Andalucía, El Rubio, Herrera o La Campana todavía no tienen estación. Precisamente por eso queremos hablar con negocios de esos pueblos que vean útil el servicio para sus clientes. Puedes consultar en Encuentra tu Astibolt las estaciones activas en cada momento, y en Cómo funciona el proceso de alquiler.