Trabajos en los que el móvil no se puede apagar
Repartidores que reciben los pedidos por una aplicación, comerciales que visitan clientes y enseñan el catálogo en pantalla, técnicos que fichan cada servicio desde el teléfono, agentes inmobiliarios que enseñan pisos y mandan fotos al momento, autónomos que cobran con un lector conectado al móvil. En todos estos casos, un teléfono apagado no es un rato desconectado: es dinero que se deja de ganar.
El problema es que precisamente estos usos son los que más batería consumen. GPS encendido durante horas, datos móviles constantes, la pantalla a pleno brillo al sol y llamadas una detrás de otra.
Lo que más gasta en una jornada de trabajo
- Navegación GPS: con la pantalla encendida es, con diferencia, lo que más batería devora.
- Cobertura débil: en zonas rurales o interiores, el móvil gasta mucho más buscando señal.
- Brillo alto: trabajar al aire libre en Andalucía obliga a subirlo casi todo el año.
- Calor: dejar el móvil en el salpicadero o en el soporte de la moto al sol degrada la batería y hace que se descargue antes.
Cómo organizar la carga durante el día
Empieza siempre al 100 %. Parece obvio, pero muchos días se sale de casa con lo que haya quedado de la noche anterior.
Aprovecha las pausas. El café de media mañana o la comida son momentos perfectos para recuperar batería. Si paras en un bar o cafetería con estación Astibolt, coges la power bank al llegar y en media hora tienes una buena parte de la batería recuperada; puedes consultar cuánto se recupera en ese tiempo en este artículo.
No dependas de un enchufe. La ventaja de una batería portátil frente a pedir un enchufe es que no te quedas atado a la pared. Puedes seguir con tu ruta, atender una llamada en la calle o volver al coche mientras el móvil carga en el bolsillo.
Devuelve donde te venga bien. No hace falta volver al mismo local: la power bank se devuelve en cualquier estación de la red que tenga hueco. Consulta las ubicaciones en Encuentra tu Astibolt.
¿Me compro una batería o alquilo cuando la necesite?
Si todos los días te quedas sin batería a media jornada, tener tu propia power bank es una buena idea, y además alquilar a diario acaba saliendo más caro. El alquiler tiene sentido para los días que no son los habituales: cuando se te ha olvidado la tuya cargando en casa, cuando la jornada se alarga más de lo previsto o cuando la propia batería ya no da para tanto. Lo explicamos con números en Astibolt vs comprarte tu propia power bank.
Un apunte sobre el precio
El alquiler cuesta 2,50 € cada 30 minutos y nunca supera los 9 € por alquiler. Para un uso puntual, como recuperar batería durante la pausa de la comida, el coste suele quedarse en lo que cuesta un café. El depósito inicial de 8 € se devuelve, descontado el uso, al entregar la batería. Más detalles en Cómo funciona.
Y si eres tú el que tiene el local
Si regentas un bar o una cafetería por donde paran repartidores, transportistas o comerciales a diario, una estación es un servicio que esos clientes valoran mucho y que no te cuesta nada. En Para negocios tienes toda la información.