Un tipo de cliente muy concreto
Quien reserva una escape room, una partida de bolos o una tarde en un salón recreativo no viene solo: suele venir en grupo, con tiempo y con ganas de inmortalizar el momento. Antes de entrar se hacen la foto de rigor, durante la partida graban a quien falla el lanzamiento y al salir comparten el tiempo récord o el marcador. Y casi siempre el plan sigue: cena, copa o recoger a alguien.
El problema es que en ese momento, cuando hay que pedir un taxi, avisar en casa o buscar dónde cenar, a varios del grupo ya no les queda batería.
Las esperas también cuentan
En este tipo de locales hay muchos ratos muertos: esperar a que la sala quede libre, a que llegue el último del grupo, a que termine la partida anterior o a que los niños acaben su turno en las máquinas. En una escape room, además, es habitual dejar los móviles en una taquilla durante el juego. Ese es justo el momento perfecto para dejar uno cargando con una batería portátil y recuperarlo al salir con la carga hecha.
Por qué encaja en estos negocios
- Grupos grandes: basta con que una persona alquile para que el grupo no se quede incomunicado.
- Estancias largas: entre partidas, consumición y sobremesa, el cliente pasa fácilmente dos o tres horas dentro.
- Público joven: el que más usa el móvil y el que más agradece poder cargarlo sin buscar un enchufe.
- Cero gestión: el personal está ocupado con reservas y partidas; la estación funciona sola.
Un detalle que se nota en las reseñas
Los negocios de ocio viven en gran parte de las opiniones en internet y del boca a boca. Las reseñas suelen hablar de la experiencia completa, no solo del juego: lo cómodo que fue esperar, lo bien que les atendieron o lo fácil que fue organizarse al salir. Que el grupo se vaya con el móvil cargado, las fotos subidas y sin agobios para volver a casa suma puntos en esa experiencia. Y una buena reseña con fotos atrae a la siguiente reserva.
Cómo se usa
Se escanea el código QR de la estación, se paga con tarjeta, Apple Pay o Google Pay y la máquina libera una batería con cables para iPhone, USB-C y micro-USB. Se puede llevar dentro de la sala o en la mano mientras se juega a los bolos, y se devuelve al terminar. El precio es de 2,50 € cada media hora con un máximo de 9 € por alquiler. Tienes todos los detalles en Cómo funciona.
Lo que necesita el local
Un enchufe y un sitio visible, normalmente en la recepción o en la zona de espera. Astibolt instala la estación sin coste, se ocupa de las baterías y del mantenimiento y no hay permanencia. Para el dueño del local es un servicio añadido que mejora la experiencia sin cambiar nada de su forma de trabajar. Lo explicamos con más calma en Para negocios.
Desde Écija, abiertos a nuevos locales
Nuestra red arrancó en Écija y está creciendo por la provincia de Sevilla. Si gestionas una escape room, una bolera, un salón recreativo o un centro de ocio infantil en la zona, nos encantaría hablar contigo. Consulta en Encuentra tu Astibolt dónde hay estaciones activas ahora mismo.